domingo, 31 de mayo de 2015
La Ciudad tambien muere... DIARIO DE UNA AGONIA (106)
Ayer te recordé mucho más que
siempre. Conduje por la ciudad y miré su indiferencia, la ciudad no sabe que te
fuiste, no sabe de tu ausencia. La ciudad sigue su rutina como si nada hubiese
pasado.
Veo a la gente caminar como
zombis, con la mirada perdida, sin rumbo, algunas plazas albergan en sus bancos a mendigos que no tienen hogar,
las paradas de los buses repletas de gente que en sus rostros reflejan
frustración, cansancio y dejadez.
Anocheció y el ritmo se volvió
pesado. Entendí que amanece y anochece y la ciudad aún no sabe que te has ido
para siempre, miro por la ventanilla del carro y me da igual sus calles sucias, sus negocios cerrados y
quebrados, sus aceras huecas, sus mendigos y jóvenes maromeros en los semáforos a los que tú siempre me obligabas a darles dinero, sus
vendedores de comida ambulantes que ahora se han multiplicado… en realidad también para mí la ciudad ha
muerto.
Recuerdo la pasión con la cual
hablabas de esta ciudad, de defenderla de los malhechores, hablábamos por horas
de hacer conciencia ciudadana, de brindar esperanzas a los desposeídos, de
limpiar sus calles, de embellecer sus plazas, de organizar a los artistas callejeros.
Y anoche después de manejar en silencio por esta ciudad, sentí su indiferencia,
ella no sabe de ti… ella se está muriendo sin dolientes.
Todos los días asesinan más de 60 personas en este país, hace días asesinaron a un médico
oncólogo infantil, sé que debes estar fúrico , porque estas cosas te enfurecían
tanto como a mí, cada vez que asesinan a alguien valioso es como si te
asesinaran otra vez, una y otra vez revivo la tragedia y la impotencia… otra
vez es la misma pesadilla.
Leo libros y converso con “expertos” que me
aconsejan que pase la página… que la vida sigue y yo me digo ¡Eso es lo malo,
que la vida sigue! Y siguen las injusticias, y sigue el dolor, y parece que los
malos triunfan y entonces no veo el final feliz de los cuentos entre el bien y
el mal…
Te marchaste y continuo a veces con poca fuerzas la lucha pero nos gana la indiferencia, la
indiferencia de los ciudadanos, de las autoridades y la indiferencia de la
ciudad que amaste y que hoy se desvanece entre las sombras, las calles sucias,
las aceras rotas, los árboles caídos, los mendigos y los zombis…
Tú te has ido y para mí se ha ido
todo.
jueves, 19 de marzo de 2015
Autoayuda o Huir del dolor (Diario de una agonia 105)
Los libros de autoayuda y los que se denominan guías espirituales recomiendan no quedarse en el pasado, pasar la página, no anclarse en el papel de víctima…. Hay que salir del hoyo.
He hecho sus ejercicios, evado el dolor… no visito mi blog , me repito a cada rato que no soy una víctima, que tengo que perdonar… pero, ¿Cómo evadir mi tragedia y la tantas madres cada vez que un venezolano es asesinado sin compasión?
Como superar el dolor cuando ves tirado en la calle a un niño de 14 años como Kluiver Roa en el Táchira con los sesos regados en el suelo, asesinado en manos de un policía de la PNB cuando venía de su liceo camino a su hogar?
Como ser indiferente ante cada estudiante que aparece con un tiro en la cabeza? O en el río Guaire metido en bolsas negras? O cuando se encuentran cuerpos desmembrados cual una feroz cacería animal? De qué manera se supera el dolor de cada día cuando se producen más de 50 asesinatos diarios?
Porque la tragedia no es solo la muerte violenta sino todos los que se quedan en la pena alrededor de esa muerte violenta, madres, padres, hermanos, amigos, esposas… es una suma interminable de tristezas. Son familias enteras a quienes se les cambia la vida brutalmente, en algunos casos, las víctimas eran el sustento de ese hogar.
Confieso que he hecho un esfuerzo supremo, que las costillas parecen ensancharse dentro de mi cuerpo, que siento como se polvorizan mis entrañas cuando veo la foto de una madre ahogada en el llanto frente al cuerpo inerte de su hijo muerto en la calle… como un perro… tirado allí, sin respirar, sin hablar… sin reír… con ese maldito olor a sangre que se queda incrustado en tu olfato para cerciorarte que te ultrajaron tu vientre… que te partieron la vida en un antes y un después y nada, NADA, jamás volverá a ser igual.
Qué libro de autoayuda te libera de la zozobra de tener un hijo preso injustamente, expuesto a los peligros de estar allí bajo la vigilancia de perros cancerberos, seres sin escrúpulos envenenados de odio y resentimiento, convertidos en verdugos sin alma…. ¿Cómo?
Qué Psiquiatra, terapeuta, sicólogo puede con tanta pena?
De que me vale huir de aquí, si la vida se me va en la incertidumbre de pensar si vale la pena vivir a medias sin ilusiones y sin esperar que la puerta se abra y los vea llegar?...
He hecho sus ejercicios, evado el dolor… no visito mi blog , me repito a cada rato que no soy una víctima, que tengo que perdonar… pero, ¿Cómo evadir mi tragedia y la tantas madres cada vez que un venezolano es asesinado sin compasión?
Como superar el dolor cuando ves tirado en la calle a un niño de 14 años como Kluiver Roa en el Táchira con los sesos regados en el suelo, asesinado en manos de un policía de la PNB cuando venía de su liceo camino a su hogar?
Como ser indiferente ante cada estudiante que aparece con un tiro en la cabeza? O en el río Guaire metido en bolsas negras? O cuando se encuentran cuerpos desmembrados cual una feroz cacería animal? De qué manera se supera el dolor de cada día cuando se producen más de 50 asesinatos diarios?
Porque la tragedia no es solo la muerte violenta sino todos los que se quedan en la pena alrededor de esa muerte violenta, madres, padres, hermanos, amigos, esposas… es una suma interminable de tristezas. Son familias enteras a quienes se les cambia la vida brutalmente, en algunos casos, las víctimas eran el sustento de ese hogar.
Confieso que he hecho un esfuerzo supremo, que las costillas parecen ensancharse dentro de mi cuerpo, que siento como se polvorizan mis entrañas cuando veo la foto de una madre ahogada en el llanto frente al cuerpo inerte de su hijo muerto en la calle… como un perro… tirado allí, sin respirar, sin hablar… sin reír… con ese maldito olor a sangre que se queda incrustado en tu olfato para cerciorarte que te ultrajaron tu vientre… que te partieron la vida en un antes y un después y nada, NADA, jamás volverá a ser igual.
Qué libro de autoayuda te libera de la zozobra de tener un hijo preso injustamente, expuesto a los peligros de estar allí bajo la vigilancia de perros cancerberos, seres sin escrúpulos envenenados de odio y resentimiento, convertidos en verdugos sin alma…. ¿Cómo?
Qué Psiquiatra, terapeuta, sicólogo puede con tanta pena?
De que me vale huir de aquí, si la vida se me va en la incertidumbre de pensar si vale la pena vivir a medias sin ilusiones y sin esperar que la puerta se abra y los vea llegar?...
domingo, 11 de mayo de 2014
QUE BAJE EL TELÓN (DIARIO DE UNA AGONIA 104)
Como un alma en pena recorro con
la memoria los rincones de mis recuerdos. Hoy he sentido su presencia por toda
la casa, quizás él puede sentir como me siento y también se que él siente el
dolor de otras madres que como yo, estamos desangradas.. viviendo la media
vida.
Hoy me escribió temprano en la mañana Karim Valecillos,
la escritora de la obra de teatro “Jazmines
en el Lídice” una emotiva obra que presentó TUMBARRANCHO que cuenta mi historia y la de miles de madres que hemos sido victimas de la violencia, ella se acordó de mi y de MI TANER, me escribió para solidarizarse conmigo y con todas las madres que como yo
sentimos que continuar nuestras vidas más que una lucha, es un esfuerzo sobrehumano que nos
exige demasiada energía. Es como una obra teatral con escenas mal montadas y espectadores que a veces nos exigen más de lo que nuestras almas pueden dar, muchas de nosotras solo esperamos que baje el telón y se apaguen las luces...
Ese mensaje de Karim es un mensaje que me dice: Su
nombre está en el recuerdo de mucha gente…
Hoy es un día para hurgar en las heridas de la
ausencia eterna que nos confirma una y otra vez que pertenecemos a un renglón
sin nombre, sin clasificación… “cuando una mujer pierde a su madre se le llama huérfana,
si pierde al marido se le dice viuda, pero ¿cómo se le dice a una mujer que ha
perdido a su hijo?”
Como se califica a todas esas
madres que hoy, permanecen frente a las cárceles impotentes con la angustia de
saber el peligro que corren sus hijos sin saber la pena a la que se enfrentan injustamente,
invadidas por la rabia de pensar que pueden hacerles más daño aún sin siquiera la oportunidad de ofrendar sus vidas
por la de ellos?. Como llamar a las madres que hoy permanecen en las puertas de
un hospital rogando por la salud y la vida de sus hijos enfermos, o heridos? Y
de que manera llamar a esas madres que hoy recorren el horror de los
cementerios… sin otra esperanza que la fe de que quizás al final de nuestras
vidas podamos juntarnos con nuestros hijos…
24 horas tiene el día, apenas es
la mitad, espero que pase rápido…
domingo, 20 de abril de 2014
JR FOTOGRAFO FRANCES/Proyecto Esperanza Venezuela
http://www.insideoutproject.net/en/group-actions/venezuela-caracas
"In another notable group in Ciudad Juarez, Mexico 1180 portraits line the walls to show the underrepresented faces of a city known for crime. In Georgetown, Guyana 601 portraits show the eyes of Guyanese children who have witnessed acts of violence against their mothers, their sisters, or themselves. 389 portraits in Haiti mark a project called “Rising Souls.” In Caracas, Venezuela, 220 portraits show mothers who have lost a child because of violence."
"In another notable group in Ciudad Juarez, Mexico 1180 portraits line the walls to show the underrepresented faces of a city known for crime. In Georgetown, Guyana 601 portraits show the eyes of Guyanese children who have witnessed acts of violence against their mothers, their sisters, or themselves. 389 portraits in Haiti mark a project called “Rising Souls.” In Caracas, Venezuela, 220 portraits show mothers who have lost a child because of violence."
QUE DIA ES HOY? (DIARIO DE UNA AGONIA 103)
Cada día abro los ojos y me
despierto con la misma pregunta: ¿Qué día
es hoy?
Miro al techo, veo a mi
alrededor como si cada día despertara en un lugar diferente, pero es la misma
habitación, las mismas paredes, caigo en cuenta de que es un día cualquiera del
año 2014, me repito … 2014… el corazón
se me acelera y siento una resequedad en la garganta, me quedo quieta por unos instantes como aterrizando, uniendo en mi mente las escenas del día anterior para reconstruir el recuerdo y ubicarme, caigo en cuenta que esa angustia que siento al desperar es la misma con la que me acosté, dormirme solo fué una tregua, un taima, incluso aunque no venga acá a contarlo...
Tantas cosas para contar, y el terror de venir acá no cesa, mi desahogo tambien es mi agonía...
Pienso en los muchachos y
los ciudadanos que están en la calle ahora y que han estado más de dos meses día y noche, los que no han podido dormir
atascados en sus hogares en permanente amenaza, los que se encuentran en
vigilia esperando que sus seres queridos vuelvan vivos a casa, los que no han dormido
porque se encuentran en unas celdas inhumanas, humillados, vejados, adoloridos física
y espiritualmente… aterrados frente a otros que quizás tampoco puedan dormir
por el deleite que les produce el dolor del otro, esos que disfrutan de la adrenalina al someter al que está en desventaja…
Pienso en Massiel Pacheco, la buhonera que esta presa acusada por éste régimen de "terrorista" pienso en su pequeño hijo esperandola cada dia para que le dé de mamar y en su humilde familia enfrentada a la incertidumbre, preguntandose a cada rato ¿que es ser terrorista?
Pienso en los que luchan por su
vida en una cama de hospital a causa de las heridas o los golpes que han
recibido en esta lucha tan desigual, los que quedaran con cicatrices de por vida, huellas en el cuerpo y en el alma que no se borraran ni siquiera con el fruto de la libertad por la que tanto han luchado. Al mismo tiempo pienso en aquellos que no reciben medicamentos ni
atención médica porque el país colapsó.
En fin… me cuesta dormir y también me
cuesta despertar.
Es la protesta callejera un método
eficaz? Vale la pena? Acaso no sería mejor rendirnos?
También pienso, en los que han
muerto en busca de lo que creían, jóvenes henchidos de sueños y esperanzas, hartos de éste canibalismo moral macabro que nos somete, jovenes cansados de ésta cloaca gigante en la que han convertido al país....
Pienso y pienso en esas madres que como yo, ya no concilian
el sueño, ya no buscamos dormir para descansar, sino para escapar y a veces
para buscar en nuestros sueños a nuestros hijos vivos… si, porque en los sueños
están vivos, a veces hasta podemos abrazarlos y besarlos fugazmente…
Amanece, abro los ojos y pienso: sigo viva…
Por las noches después de
deambular, encender la televisión, hurgar en la computadora, tomarme un Alprazolane
de 1mg y a veces hasta dos, logro quedarme dormida, llena de la misma
incertidumbre que me invade que no logro descifrar. Es incierto el mañana,
incluso cada día que no se qué día es, para mí también es la eterna incertidumbre.
Hoy es domingo de resurrección…
resurrección? Tengo demasiada rabia y frustración por dentro para pensar en eso…
veré a mi hijo en el más allá?
domingo, 23 de marzo de 2014
LOS POLICIAS DEL TERROR...(Diario de una agonia 102)
Le enseñé a mis hijos cuando
estaban muy pequeños que se aprendieran 2 cosas básicas ante cualquier
emergencia: los números telefónicos y dirección de la casa, y a acudir a los
uniformados de azul, los policías.
Recuerdo una vez que fui al
parque de ferias con mis hijos y mi hermana, MI TANER tendría como 5 añitos y
la niña 2, queríamos ver la feria ganadera e industrial, era marzo igual que
ahora. Había mucha gente, eran como las 4 de la tarde.
En la ruta desde la
entrada al parque hasta los galpones de exposición, los espacios para caminar
eran reducidos por la cantidad de carros que estaban aparcados.
Cuando atravesamos un camino
entre una fila de vehículos tomé a la niña en mis brazos y a mi hijo lo tomé de
la mano y lo puse detrás de mi entre mi hermana y yo, al llegar del otro lado
ya no lo vi… se nos había perdido, la angustia nos invadió, comenzamos como
locas a caminar alrededor del sitio, fuimos al puesto de policía dispuesto en
el mismo parque y notificamos sobre el extravío de mi hijo… yo esperaba que él
recordara lo que siempre le había dicho:
“si te pierdes busca a los señores vestidos de azul, los policías y le
dices mi nombre y mi teléfono si?”
En la tarima anunciaron por
micrófono que se había extraviado un niño
de 5 años, vestido con pantalones de blue jeans y camisa a cuadros verdes y
rojo, cabello rubio, si alguien lo ve que lo lleve hasta el puesto policial.
Hubo un momento en que la
angustia me tenia paralizada y El negro (mi hermana) me dijo: quédate aquí en
éste sitio con la niña, no te muevas! yo lo busco. Estaba oscureciendo y ya habíamos
pedido ayuda al jefe policial del estado que para ese entonces era nuestro
amigo y estaban varios funcionarios en la búsqueda.
Después de más de una hora, mi
hermana regresa con mi hijo… lo retiró en el puesto policial y me cuenta mi
hermana que el agente que estaba a cargo no le quería entregar al niño porque
no creía que fuera su tía, mi hermana era bastante morena y él era rubio. Riéndose
mi hermana me contó que cuando el policía le preguntó a mi hijo que quien era
ella, el niño le respondió. “ella es neguita pero es mi tía”… todos rieron, y terminaron por entregarle al
niño.
Cuando los vi llegar a donde yo
esperaba con la niña tuve que contenerme porque tenía rabia y emoción de verlo!
Ya calmada le pregunté cómo se había
sentido mientras estaba perdido y me dijo:
- “mami, un policía me montó en su moto y me
dio vuelticas para buscarte y me decía, -si ves a tu mamá me dices para
llamarla” -pero yo mami te vi muchas veces pero quería seguir dando colita en
la moto del policía…”
Ésa policía me inspiraba
confianza, ésa policía con todas las fallas hacía que me sintiera segura, en mi
barrio queríamos ver una patrulla pasar por nuestras calles porque nos hacía
sentir protegidos, de hecho si yo me extraviaba en alguna vía en cualquier ciudad
mi impulso era buscar al policía que me orientara para sentirme segura…
Trabajé muchos años para la
gobernación, nunca recuerdo haber hablado de política con los policías, nunca
supe si mis compañeros de trabajo eran adecos o copeyanos, o masistas… para mí
solo eran policías, algunos entraban a la escuela por recomendación de un amigo
diputado, o concejal, de hecho yo recomendé el ingreso de unos jóvenes de mi
barrio, pero igual les hacían sus pruebas, me consta porque mi hermana
trabajaba en la oficina de ingreso y hasta el sol de hoy, no sé a qué partido político
pertenecían. Solo sé que se convirtieron en policías.
Hoy la policía es mi terror, la
policía es el enemigo que puede torturarte, golpearte y hasta matarte…. Ésta policía del socialismo del siglo XXI que
se ha ido formando y que lleva 15 años alimentándose del odio y el
resentimiento contra el pueblo que se atreve a pensar distinto es otra cosa.
Son una amenaza pública.
Ésa misma policía que conformada
en bandas delictivas que matraquean, contrabandean y controlan zonas aplastadas
por la delincuencia, ésa, asesinó a mi
hijo para robarle el carro, ésa policía que ha matado a tanta gente en todas
partes, es esa policía que durante éstos más de 40 días de protestas en todo el
país, ha torturado cruelmente a jóvenes, hombres, mujeres y niños sin ninguna
distinción.
Perdimos el país? Se nos escapó
de las manos? Pudo más la comodidad de dejarle a otros la responsabilidad
natural que como ciudadanos tenemos todos de la defensa y la protección de la
patria?
Pienso que si, que los que
queremos un país mejor somos mayoría, pero actuamos como esas parejas de
casados que después de tener la casa, el carro, los hijos y un trabajo, nos sentimos
seguros, nos echamos en el sofá y nos descuidamos con la pareja… y cuando
creemos que hay conflictos se lo dejamos al tiempo para que lo arregle, porque
estamos seguros que no pasará “a mayores” y aunque siempre hay consejeros que
advierten sobre las consecuencias de las malas actitudes… uno le va dejando a
los otros la responsabilidad… hasta que hoy nos damos cuenta que no hay marcha
atrás.
Estamos en permanente alerta,
encerrados en nuestros hogares, condenados a vivir en “Libertad condicional” rogando llegar vivos a la casa, escondiendo
los teléfonos cuando andamos en la calle, sintiendo que ése carrito que hemos
adquirido con tanto esfuerzo durante años de trabajo, puede ser la causa de
nuestra muerte. No podemos lucir en público la sortija de oro que nos dejó la
abuela, y mandar a nuestros hijos a las escuela o universidades se ha
convertido en una hazaña, lo que hace poco más de 15 años era cotidiano se ha
convertido en algo extraordinario…
Recuerdo que en la pobreza de mi
hogar, con las dificultades de mi madre por sacarnos adelante, me acuerdo que hacíamos mercado en el Central Madeirense,
que a mi mamá solo le gustaba la salchicha OSCAR MAYER, que la mayonesa tenía
que ser Kraft, que el aceite era “Mazeite” y la harina de maíz era PAN, que me
encantaba comer Queso Crema Philadelphia y un queso amarillo con separadores
que no recuerdo la marca, pero que era divino.
Nosotros por ser pobres no hacíamos
mercado en un “mercado para pobres” como se hace ahora en los MERCALES ó los
PEDEVALES, al Central Madeirense de mi zona iban a hacer las compras todos, quizás
nosotros con menos poder adquisitivo pero en las mismas condiciones higiénicas,
en un mismo ambiente digno y con variedad para escoger lo que nos gustaba
comer.
Mi madre murió hace un año y
hasta lo último se negó a hacer esas largas y humillantes colas en los mercados
improvisados de esas ferias de MERCAL, o detrás de un camión del ejército para comprar productos regulados
traídos de otros países, como esos pollos grasientos que traen de Brasil, o ese
arroz picado que traen de Nicaragua, bajo
un sol inclemente y unos guardias que te marcan un número en los brazos despojándote
de tu identidad para convertirte en un número, para que no se te ocurra “colearte”
después de 5 o 6 horas de maltrato y de espera.
sábado, 1 de marzo de 2014
viernes, 28 de febrero de 2014
LOS QUE MUEREN POR LA VIDA.... I
Geraldine Moreno ya estaba en el
suelo, perdió el equilibrio en su intento por huir de la manada de motorizados
y guardias nacionales que iban en contra de los que estaban caceroleando frente
a su casa, quedó en la acera muy cerca de la entrada de su casa, mucho más
indefensa.
Ya en el suelo con su furia, se
le acercaron 2 GNB y le dispararon en el rostro, una lluvia de perdigones a
quema ropa, uno de esos disparos le perforó su ojito y le causó daños
cerebrales que posteriormente le ocasionaron la muerte. Su contextura era menuda
y frágil no pudo soportar la fuerza del odio sin razón que se anida en el
cuerpo de estos “hombres y mujeres nuevos” hechas en socialismo.
Intento en mi mente imaginar el
terror en su mirada mientras esos esbirros le apuntaban, el horror de sus
últimos minutos antes de que accionaran contra ella, ese mismo terror que
sintió mi amado hijo cuando mancillaron su hermoso cuerpo y le dispararon sin
compasión, quitándome la vida dejándome viva.
Esta lucha lleva años, cuando estamos debilitados se llevan a nuestros hijos que quedan inertes en estas calles.. cuando volvemos a salir con esperanzas a las calles nos los arrebatan con tanta saña que nos cuesta entender porque... mi hijo cuando iba a las marchas y yo le pedia que se cuidara me cantaba la canción de Alí primera: mama dejame luchar... tu me enseñaste a no matar las mariposas.....
GÉNESIS CARMONA
GÉNESIS CARMONA
Génesis Carmona era una bellísima
joven, una MISS. Esas mujeres hermosas
que nos han hecho tan famosos en el mundo. La mujer venezolana es conocida por
eso, por su belleza, siempre que tengo la oportunidad de viajar fuera y hablar
de nosotras, digo que para todas las mujeres venezolanas es un compromiso verse
bien. En los barrios más humildes nuestras mujeres, amas de casa, vendedoras,
emprendedoras, obreras o empleadas invertimos en nuestra apariencia, somos
coquetas…
Pero el trato que hemos recibido
en los últimos años las mujeres de esta patria ha sido cruel y constante,
pareciera que estos esbirros del gobierno han nacido de las piedras, han
brotado de las entrañas de fieras salvajes, hay violencia crónica en contra de
las mujeres de este país….
Se ejerce la violencia desde
todos los ángulos: cuando nos obligan a recorreré supermercados para comprar
comida de nuestros hijos por la escasez, cuando vemos morir a nuestros hijos,
padres, amigos sin atención médica y sin medicamentos, cuando tenemos que hacer
largas colas para comprar gas, cuando tenemos que entregar en oraciones y vivir
la agonía mientras nuestros hijos salen a la escuela o a la universidad con la zozobra
de pensar si volverán vivos a la casa,
Es violencia oír como nos agreden
verbalmente en las instituciones, es violencia cuando muchas familias viven en
refugios sin viviendas, es una permanente violencia cuando no nos alcanza el
dinero para lo más básico…
PERO LA MAS CRUEL DE TODAS LAS VIOLENCIAS, ES ENTERRAR A
NUESTROS HIJOS, asesinados, atacados por fieras malignas que convierten
nuestras vidas en la más espantosas de
las pesadillas…..
La hermosa, dulce y alegre
Génesis, quedó atrapada en el odio irracional de bandas, unas uniformadas y
otras de civil, que mantienen a la población en jaque, acorralada, sin derecho
a pataleo, sin derecho a reclamos, sin derechos…. NI SIQUIERA A LA VIDA.
Con el inicio de las protestas estudiantiles
que ocasionó justo el ataque a una estudiante de la universidad de Carabobo,
exigiendo mas seguridad y que se ha prolongado por casi 3 semanas, hemos visto
caer a mujeres valientes, valerosas, jóvenes como Geraldine y como Génesis Carmona
quien murió de un tiro en la cabeza cuando participaba en una protesta en
Carabobo…
Era su primera protesta, quería aportar su grito de libertad a esta gesta heroica de los jovenes estudiantes... como a mi hijo, siento que al dispararle a la cabeza mancillaron su cuerpo, sus hermosas cabelleras, fueron tiros para elimiar al enemigo sin compasión ¿eliminan y masacran sus ideas? sus sueños?
Ha sido un golpe duro para muchas familias, para muchas madres…
Me siento llena de indignación…. Tanto
que siento que estoy partida en mil pedazos por dentro…
"Los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos"
Alí Primera
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